Soneto XVII por Pablo Neruda (o, en mis palabras, Feliz Día de San Valentín)

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.


Hace muchos años me encantaba la poesía hispana. Y en este punto, no esperaba leer muchos poemas. Han pasado casi 15 años desde que me gradué con un título en español y su enseñanza, pero llevo esos trabajos conmigo, en todas partes y en todo momento de mi vida.

El caso es que, cuando era joven, me gustaba la poesía en inglés, pero todavía no tenía las habilidades para leer y escribir en español. Pero cuando entré a la universidad y comencé a estudiar mi segundo amor (el primero fue el piano), se me abrió un mundo. Entonces, estoy aquí con casi 35 años y la poesía todavía me conmueve el alma.

Las obras de Pablo Neruda están en la lista de mis favoritas. Les doy un pedazo de mi corazón de años pasados, y les deseo un buen San Valentín.